Maite Urrutia ·

El consentimiento no cubre el flujo transaccional: lo que están corrigiendo las marcas este verano

Varias cadenas de retail han separado de nuevo el mensaje de pedido del resto del recorrido. Recogemos los casos y la lectura jurídica que circula en las mesas de privacidad.

Documentos y portátil sobre un escritorio de trabajo

En junio y julio varias cadenas de moda y supermercado han vuelto a separar el mensaje de confirmación de pedido del resto del recorrido automatizado. No es un capricho de copy: es la lectura, cada vez más extendida en las mesas de privacidad, de que el consentimiento de comunicaciones comerciales no sostiene el flujo que el cliente espera por haber comprado.

Hemos hablado con tres responsables de CRM en Euskadi y Navarra. Las tres coinciden en el síntoma: el mensaje transaccional se había colado en el mismo lienzo que el de abandono o el de recompra. Cuando un aviso de plataforma o una consulta jurídica llega, el lienzo entero se vuelve sospechoso.

La corrección que están aplicando es prosaica. Un lienzo para lo que el pedido exige. Otro, con base legal distinta, para lo que la marca quiere contar. El trabajo sucio está en los estados: qué pasa si el cliente se da de baja del segundo lienzo y el primero debe seguir vivo.

En Zalduondo no vendemos la plantilla. Publicamos la crónica porque es el tipo de ajuste que, si se hace mal, llena el buzón de quejas y, si se hace bien, no se nota. Esa es, a menudo, la noticia.

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